Noche histórica en Memphis. Por primera vez en la historia de la NBA, ayer se produjo el enfrentamiento en las pistas entre dos hermanos no estadounidenses. Pau y Marc Gasol fueron los protagonistas de un duelo señalado desde hace tiempo en el calendario baloncestístico.
El choque concluyó con victoria de los Lakers (96-105) que cortan de este modo una racha de dos derrotas consecutivas en sus dos últimos desplazamientos. En los días previos al partido, Pau ya había advertido que el regreso a la ciudad en la que debutó en la NBA iba a estar “llena de emociones” y no sólo por medirse a su hermano pequeño. El ala-pívot de Los Ángeles Lakers fue recibido con división de opiniones por parte de la afición que llenaba las gradas del Fedex Forum, que aún reprocha la marcha del jugador del que fue su equipo durante cinco temporadas y media.
En cualquier caso, Pau se pudo desquitar a lo largo del partido, en el que cuajó una actuación destacada, anotando 15 puntos y capturando 7 rebotes. Su actuación fue clave en la jugada decisiva del partido cuando, con empate a 96 en el marcador y a falta de 34 segundos, realizó una asistencia perfecta a Kobe Bryant que éste se encargó de convertir en un triple inverosímil que encarriló el choque.
Marc Gasol no desentonó a lo largo de la noche, aunque su actuación quedó en un segundo plano puesto que no tuvo su mejor día a nivel individual y no mantuvo nunca un duelo directo con su hermano. Anotó 8 puntos y capturó 2 rebotes en 32 minutos.
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